Contacto Sembrando Vida Sembrando Vida
Ayudanos a ayudar

Trocha Gallito

La Trocha Gallito es la de más cómodo recorrido de entre las de la Reserva. Relativamente llana y de unos 750 metros de longitud, discurre paralela al río Qosñipata y se camina a lo largo de ella, desde el albergue, en sentido contrario a la corriente fluvial, por su margen derecha. 

Durante el paseo son observables distintas especies de lepidópteros como la Morpho Manelaus, Morpho Achiles, Diaethria Spp, Marpesia Sp o Hyposcada Sp. Los individuos de esas especies revolotean y descansan sobre las orillas y piedras del río y de los arroyos que deben cruzarse a lo largo del trayecto.

La Trocha Gallito se adentra en un bosque anteriormente deteriorado por la tala de árboles con fines madereros. Ello dio lugar a la aparición del bambú o paca, agrupado en lo que se conoce como "pacales". A pesar de ello, en el lugar sobrevive un interesante ecosistema caracterizado por la presencia de distintas especies de aves específicas que han evolucionado hasta convertirse en exclusivas de la zona.

En cuanto a especies vegetales, son visibles durante la caminata algunas como las bellas orquídeas (Epidendrum Spp o Maxilaria Spp); palmeras (Iriartea Deltoidea, Geonoma Sp); helechos como la Cyathea (de uso medicinal); especies arbóreas como el Huayruro (Ormosia Sp), la Acacia o la Cinchona Sp., de la que se obtiene la quinina.

Tras unos 40 minutos de camino, la trocha termina en un pequeño mirador cuya finalidad es la de permitir la observación de la vistosa ave conocida popularmente como Gallito de las Rocas (Rupicola Peruviana). Los ejemplares de esa especie perchean y se posan en las ramas de los árboles, unos frente a otros, desplegando los machos sus crestas con objeto de atraer a las hembras para el apareamiento. En ese punto abundan individuos de especies arbóreas como la Cecropia, la Moena (Lauraceae) o Cyantheas. Esos árboles ayudan en la creación del ambiente propicio para el Gallito de las Rocas. Para observar a estos últimos se hace necesario acudir al mirador a una hora temprana de la mañana o el atardecer y guardar allí, en total inmovilidad, absoluto silencio para no ahuyentarlos.

Estudiantes de la escuela Tikapata en nuestra Reserva

Estudiantes de la escuela Tikapata en nuestra Reserva

Luna y un grupo de compañeros de la escuela Tikapata del Valle Sagrado, visitaron la Reserva Ecológica Chontachaka a principios de setiembre. Durante su estancia, se informaron acerca del proyecto de reforestación que se desarrolla allí desde hace die

Más noticias
© Chontachaka 2014
realización Alpakita
diseño original: Marcelo Lozada Barsanti